jueves, 21 de mayo de 2009

Vamos a la playa. oh oh oh

Están por cumplirse dos meses otra vez. Dos meses de sueldo impago y la gente está tranquila. Hasta parece que ni se dan cuenta. Suponemos que como cayó dinero seguido, la gente pagó sus deudas y se tranquilizó, esperanzados en que papá Belaunde ya está acá y que ya no se atrasarán, pero se atrasan.
Dijeron que el viernes pasado pagarían, y nada. Dijeron que sería este lunes y nada. Ahora dicen que mañana viernes pagarán, otra quincena. ¿Pero alguien sabe con exactitud dónde está papá Belaunde?
Ese es el tema acá. Mientras a nosotros no nos pagan, el “Tuto” se pasea muy feliz por las playas de Punta Sal, disfrutando de unas “merecidas” vacaciones. Qué lindo.
¿Y su hijo? Pues Martincito está en Chimbote, viendo cómo seguir estafando a sus demás trabajadores. Que linda familia.
Y encima aseguran ahora que el diario se va a mudar, que todos nos iremos al nuevo local, o mejor dicho al local donde murieron los proyectos del diario deportivo que pretendieron sacar. A la oficina de Paseo de la República.
Plata parece que hay, signos exteriores lo demuestran, pero no para pagarnos, o al menos parece que eso no está entre las prioridades de la empresa.
Y otra cosa más, ya está por acabar mayo, ya pasó la quincena… CTS.

sábado, 9 de mayo de 2009

DE RIPLEY

Y sí, pagaron ayer. Y una quincena entera. La verdad que nos sorprendió que eso pasara. Pues estimábamos que nos mecerían de nuevo. Pero viendo en persona al "Tuto" Belaunde, nos hemos dado cuenta que las cosas han cambiado.
Expliquemos el porqué.
En una sola semana nos han cenlado un mes. Cambio radical.
Aún nos deben un mes, sin embargo se nos ha informado que este lunes nos cancelarían otra quincena, la primera de abril, y que el próximo fin de semana cancelarían todo abril. Dios lo quiera y lo permita.
Ahora si analizamos eso, pues cuando llegue el 15 de mayo, nos deberpian...solo la quincena de mayo, lo cual estando acá el padre y no el estafador del hijo, pues es probable que no haya más atrasos.
No hay más nada que decir, por ahora.

viernes, 8 de mayo de 2009

A LA ESPERA

Causan risa. Esos muchachos que andas pensando en quiénes somos. Ya les hemos dicho y pedido, ocupémonons de que nos paguen, de que cumplan con darnos nuestro dinero, nuestro sueldo. Acaso no estamos a punto de volver a estar dos meses atrasados. O sea, la quincena que han pagado esta semana sirvió para amortizar la que correspondía a la primera quincena de marzo. Ok, ¿pero eso no es más importante que andar diciendo lo que dice ese señorcito llamado Gato Blanco? En fin, ustedes sabrán.

Nosotros sólo esperamos que hoy se cumpla lo ofrecido, y que nos paguen lo que nos deben. Esperamos que no sea una quincena nada más, sino un mes. Soñar es lo que hace al hombre, hombre.

Hoy no tenemos tiempo.

viernes, 1 de mayo de 2009

LA PEOR DE LAS GUERRAS

Ok. Dejemos de lado las peleas y críticas insanas. No nos van a pagar nuestro sueldo con esa serie de desuinones. No entiendo porqué a la gente nos preocupa tanto quiénes son los que están detrás de este blog. Lo que debe preocuparnos es cuándo carajo nos van a pagar. Hemos conversado y maquinado muchas cosas y a la conclusión que llegamos es que quienes atacan a los creadores de este(me refiero a nuestros propios compañeros), pues dejan en evidencia que son los vendidos, los que jamás van a parar, los seguidores del más clásico y retorcido "lameculismo" que no permite que el personal tengo un trabajo, al menos, con un sueldo digno.


Eso es algo muy triste.


Nadie pide que todos seamos amigos, nadie pide que todos nos llevemos bien ni que seamos hipócritas y nos preocupemos por lo demás. No. Que quede claro que eso no es lo que queremos. Lo único que deseamos es que deje de haber divisionismos a la hora de reclamar por algo justo y que es nuestro legítimo derecho. El sueldo. Acá no hablamos de las personas que entran y dejan esos comentarios tan deprimentes como que somos unos cojudos porque nos quedamos ahí y no nos largamos. Seguro esa gente es muy feliz en sus lugares de trabajo, y seguro también que si les atrasaran el sueldo una semana máximo renunciarían, porque son tan profesionales y geniales que una cola de medios estaría detrás de ellos al enterarse de que ya están sin trabajo, seguro que sí. Por eso es que no me hacemos caso a esos señores y señoras que entran a decirno eso.


Nos da igual.


Lo que de verdad nos jode es que se rompan la cabeza pensando que si este blog lo hizo el que se fue a otro medio y se quedo su único amigo. Si quieren pensar eso, haganlo. Si quieren pensar que a raíz de que escribimos esto, es que somos esa persona (qué extraño suena eso), pues creánlo. Lo único que logramos con eso es que los señores Belaunde (ojo, papá Belaunde ya está en Lima, su record de movimiento migratorio no miente) no nos paguen. Que una vez más se burlen de nosotros y ofrezcan pagarnos y no nos paguen ni mierda. Que se rian y que digan “ah, esos cojudos se están matando entre ellos, así normal no les paguemos”.

¿Eso queremos? ¿Esa es la ética de la que tanto hablan y se rompen la boca acusando que si uno es mermelero o si el otro cobra por entrevistas? Qué triste es darse cuenta que estamos rodeados de ese tipo de personas. A nuestra edad no creíamos desilusionarnos por eso, pero es más absurdo ver que no se trata de los más viejos, ni de los más entregados al lameculismo, sino que están los practicantes, los que deberían tener la mayor de las convicciones, los que deberían luchar por y con nosotros. Pero no, basta con que les den un poco de “vuelo” y la cagada. Se regalan como caja de chocolates en San Valentín. Nos preguntamos ¿Acaso la dignidad vale menos que los 400 soles que reciben?


Esto suena a editorial, pero no queremos aburrirlos, pedimos desde acá que dejemos de lado el divisionismo, las puyas entre nosotros y tengamos un horizonte común, el sueldo. Al menos hasta que estemos al día todos.


PD. Sería mezquino no decirlo, pero la semana pasada en LA PRIMERA sucedió algo que sorprendió a todos: Nos pagaron. Sí, pagaron, claro que no lo que ofrecieron. Dijo MB que sería mínimo un mes, y claro que nadie le creyó, pero en fin. Soltaron lo que restaba de una quincena.


Qué mierda, para sus buenas cervezas nos sirvieron.